martes 1 de diciembre de 2009

El origen de la ciudad de Madrid

La fundación de la ciudad de Madrid se llevó acabo en el siglo IX, durante la dominación árabe de la Península Ibérica.

Sin embargo, existen restos arqueológicos anteriores a esta época por la región de Madrid. Hay que tener presente que la zona era rica en ríos y arroyos, abundaban los pastos y bosques, y es por ello que desde la prehistoria, el valle del Manzanares ha sido visitado por nómadas del Paleolítico que cazaban y recolectaban en su búsqueda de alimento. Durante el Neolítico, se desarrollaron pequeños núcleos rurales en los márgenes de los ríos. Existen también villas romanas agrícolas, como las de Casa de Campo, Carabanchel y Villaverde que situaban cerca de las calzadas romanas. Y es ya indudable que también los visigodos transitaran por la zona. Sin embargo, no hay evidencias aún de que existiera una ciudad como tal antes de la llegada de los musulmanes.

Madrid está situado en el centro de la Península Ibérica y era por tanto cruce de caminos hacia ciudades importantes de aquella época, como las vías que unían Segovia-Titulcia, Titulcia-Alcalá, o Alcalá-Segovia. Además, está en una zona alta, junto al río Manzanares, y con excepcionales vistas a la Sierra de Somosierra. Su localización geográfica era excelente y contaba con innumerables recursos naturales necesarios para la subsistencia.

Fue el Emir de Córdoba, Muhammad I (850-866), quien ordena levantar en un cerro del margen izquierdo del río Manzanares, un castillo fortificado que formaba parte de una red defensiva de atalayas y castillos de la zona fronteriza llamada Marca Media, para proteger de los ataques de los reinos cristianos del Norte a Toledo, capital en tiempos visigodos.

Dibujo fantástico que nos permite imaginar como pudo ser la construcción del castillo árabe de Madrid, imagen sacada del libro:"Historia de la Villa y Corte de Madrid" por Jose Amador de los Ríos. Madrid 1861


La fundación de Madrid se debe entonces a razones políticas, militares y estratégicas. La red defensiva de atalayas y fortalezas controlaba los pasos y puertos de Somosierra y Guadarrama y trataba de disuadir a las tropas cristianas de no acercarse a Toledo. En el caso de que intentaran atacar, las torres-vigías se comunicaban entre sí durante el día mediante humo y con hogueras durante la noche, avisando con antelación de la ofensiva cristiana.

Imagen sacada del libro: "Patrimonio Histórico de la Comunidad de Madrid. Volumen 1. De la Prehistoria al Renacimiento". Fundación Caja Madrid. Octubre 2005

Varias atalayas musulmanas se conservan en nuestros días, Torrelodones, El Berrueco, Venturada, entre otras.


El castillo fortificado o alcázar estaba habitado por soldados, y ocupaba el lugar donde actualmente se encuentra el Palacio Real. Junto a él, se instaló un núcleo de población urbana que abastecía a los soldados de alimentos y otros servicios. Nace entonces una ciudad árabe o medina, que estaba amurallada y que recibiría el nombre de Mayrit. Pero esto, será otra historia…

Fuentes:
Historia y Desarrollo de la Ciudad de Madrid: http://www.nova.es/~jlb/mad_es01.htm
El Madrid Medieval: http://elmadridmedieval.jmcastellanos.com/

viernes 23 de octubre de 2009

Restos visigodos en Colmenar Viejo

La Dehesa de Navalvillar, en el término municipal de Colmenar Viejo, y a tan sólo 4 Kilómetros de la localidad, alberga un rico patrimonio cultural y arqueológico de la época visigoda en la región de Madrid. Los yacimiento arqueológicos de Navalvillar y de Navalahija, así como la necrópolis ubicada en el interior del recinto de la Ermita de Nuestra Señora de Los Remedios, son huellas que demuestran la existencia en la zona de asentamientos humanos hispano-visigodos de marcado carácter rural.







Varias fotos del Yacimiento Arqueológico de Navalvillar

Para visitar el yacimiento de Navalvillar, accedemos a la dehesa por la talanquera de Remedios, junto a la Base Logística Militar de San Pedro y recorremos apenas 15 minutos por un camino rural de baja dificultad. El camino es bonito, con el cerro de San Pedro al fondo, y con evidencias de la intensa actividad ganadería vacuna. Encontramos fuentes, abrevaderos para los animales... Esta vez las vacas pastaban a lo lejos.
El yacimiento es fácilmente identificable, porque está vallado y un cartel a la entrada nos explica que es de época visigoda de los siglos VI y VII después de Cristo y que consiste en un establecimiento rural dedicado principalmente a la ganadería ovina. La excavación consiste en varios edificios que servirían de vivienda (identificadas por la existencia de tierra oscurezida por las cenizas del hogar), establos, almacenes, todos ellos cercados por un muro de piedra. Las cabañas tenían un zócalo de piedra y paredes de adobes. Como cubierta se usaban tejas o maderas y barro. Se cree que el complejo rural pudo ser reutilizado en el siglo XIII, en plena Edad Media.

Foto: Plano con indicación de las diferentes estancias, según C. Abad (Museo Arqueológico Regional de la Comunidad de Madrid

A pesar de que el paseo haya sido breve, sabemos que volveremos a la dehesa mil veces en nuestra vida, así que decidimos que otro día visitaremos el yacimiento de Navalahija y fotografiaremos la necrópolis de la Ermita de nuestra querida Virgen de los Remedios.

Fuentes:
http://www.arqueologiamedieval.com/

domingo 11 de octubre de 2009

El Panteón de la Casa de Alba

Loeches es un pueblo pequeño de 6.000 habitantes que se encuentra en el Sureste de la Comunidad de Madrid, entre Alcalá de Henares y Arganda del Rey. Fue habitado en las épocas celtíbera y árabe y el origen de su nombre es posiblemente vasco, puesto que esta zona fue repoblada con pastores vascones durante la Reconquista.

En el siglo XVI, pertenecía al señoría de la familia Cárdenas. Una de las hijas de esta familia se hizo monja y fundó en 1.596 un convento de Madres Carmelitas conocido en la actualidad como "Convento Chico".


Foto: Convento Chico de Loeches

En 1.633, el señorío fue vendido al Conde Duque de Olivares, valido de Felipe IV. Cuenta la tradición que el Conde-Duque quiso alojarse una noche en el convento, pero la priora le negó la entrada. Tuvo entonces que viajar a la capital para hospedarse, y en venganza, cuentan que mandó construir un convento justo al lado suyo, para hacerle sombra. Y es en 1.640 cuando se funda el Convento de la Inmaculada Concepción de las Dominicas Recoletas, actualmente conocido como "Convento Grande". Cabe destacar que su fachada está inspirada en el Real Monasterio de la Encarnación de Madrid, aunque se atribuye a Alonso Carbonell, arquitecto del Casón del Buen Retiro de Madrid. El convento fue dotado de valiosas pinturas y ornamentos, que fueron saqueados durante la Guerra de la Independencia y la Guerra Civil.


Foto: Convento Grande de Loeches


Los descendientes del Conde-Duque de Olivares fueron sepultados en la cripta subterránea del convento, hasta que Doña Catalina de Haro y Guzmán, VI Conde-Duquesa de Olivares casa con Francisco Álvarez de Toledo, X Duque de Alba. En este momento, el convento pasa a formar parte del patrimonio de la Casa de Alba.

En 1.909, Jacobo Fitz-James Stuart y Falcó de Portocarrero y Ossorio, Duque de Alba y de Berwick funda en el convento un nuevo panteón, en memoria de sus padres, para su enterramiento y el de sus descendientes. Inspirado en el Panteón Real de El Escorial, cosniste en una gran capilla, compuesta de hileras de sarcófagos de mármol negro, con inscripciones en bronce dorado a fuego. Los restos de Don Gaspar de Guzmán, Conde-Duque de Olivares y su mujer Doña Inés de Zúñiga y Velasco, muertos en 1.645 y 1.647 respectivamente, fueron trasladados a este panteón. Destaca el mausoleo de la Condesa de Montijo, Francisca de Sales y Portocarrero, esposa del XV Duque de Alba y hermana de Eugenia de Montijo, Emperatriz de Francia.


Foto: Mausoleo de la Duquesa de Montijo

Descansan también los Duques de Alba y sus consortes desde 1.860 hasta el 2.001 cuando fue enterrado Don Jesús Aguirre y Ortiz de Zárate, duque consorte de Alba de Tormes. Es de suponer que tanto la actual Duquesa de Alba, Cayetana Fitz-James Stuart, como su hijo heredero del título, Carlos Fitz-James Stuart y Martínez de Irujo, Duque de Huéscar, serán enterrados en este panteón, al ser patronazgo de la Casa de Alba.



Foto: Panteón de la Casa de Alba

Fotos: Jembres para Palomitas de Madrid

Fuentes:

La Catedral de Don Justo. Una obra de fe

"Una obra de fe". Con estas palabras, Don Justo Gallego califica la obra monumental en la que lleva trabajando desde hace cincuenta años: Una catedral dedicada a la Virgen del Pilar, en el pueblo de Mejorada del Campo, al este de la Comunidad de Madrid, a tan sólo 18 Km del centro de su capital.

Mejorada del Campo es un pueblo pequeño, de entorno a 23.000 habitantes, dedicado principalmente a la agricultura. Sus cultivos están regados por los ríos Jarama y Henares. Se fundó en el siglo XII, aunque los restos de materiales líticos demuestran que su municipio ya estaba habitado en tiempos paleolíticos.


El 20 de Septiembre de 1.925, nace en esta localidad Justo Gallego Martínez, en el seno de una familia de agricultores. De marcada fe cristiana, ingresa a la edad de 27 años en el Monasterio de Santa María de la Huera, en Soria, para consagrarse a la vida religiosa. Es expulsado al enfermar de tuberculosis, por miedo al contagio del resto de la comunidad y regresa a su pueblo natal, con la idea de construir una obra para ofrecer a Dios.


Don Justo comenzó a construir su catedral en 1.961, una obra de fe consagrada a la Virgen del Pilar, Madre de Dios, usando sus propias manos y empezando de cero, en unos terrenos privados heredados de sus padres, "hace ya 50 años". Don Justo carece de conocimientos de arquitectura, ni tiene formación alguna relacionada con la construcción, ni siquiera pudo acabar su educación primaria debido al inicio de la Guerra Civil. Planificó su obra "leyendo libros antiguos de catedrales, castillos y edificios significativos". No existen planos ni proyecto oficial para realizar la obra, "todo está en su cabeza". Su fuente de inspiración es la fe cristiana. Le apasiona el románico, por eso es el estilo que intenta aplicar más, aunque lo mezacla con otros diferentes: Torreones que recuerdan a castillos medievales, vidrieras y altura más característios del estilo gótico, una cúpula "réplica a la del Vaticano". Con más de 80 años, Justo trabaja cada día, solo o con la ayuda de sus sobrinos y de voluntarios eventuales. Descansa los domingos, pero se acerca a su catedral para recibir a los curiosos visitantes, atender sus preguntas, resolver sus dudas, contar sus historias. Es una persona amable, cercana, humilde y muy trabajadora.


Don Justo usa materiales reciclables, desechados por fábricas cercanas o regalados. Financia su trabajo por medio de donativos o alquilando o vendiendo terrenos heredados de su familia. Trabaja sin el respaldo de la Iglesia Católica y sin permiso de edificación por parte del Ayuntamiento de Mejorada del Campo.


La catedral está proyectada sobre planta de cruz latina y ocupa un terreno de 4.000 metros cuadrados. Posee tres naves, cubiertas por bóvedas de medio cañón. En la parte central, se levanta una cúpula de más de 40 metros de altura a medias de construcción. A su catedral no le falta nada, posee una cripta de 300 metros cuadrados, su sacristía, un claustro, sus torreones de 60 metros, su campanario, sus tribunas,...

El interior de la catedral está llena de escombros y de materiales de construcción amontonados por todos los rincones, las paredes están aún sin terminar y muestran ladrillos a veces rotos, colocados caprichosamente. Sorprende lo frágil que parece el entorno. Maravilla que a pesar de todo, el edificio se mantenga en pie. Hay que tener cuidado de por dónde pisa uno, hierros, tubos, sacos ... por todas partes se amontonan cosas.




Justo Gallego y su catedral se hicieron famososo en 2.005 por la participación en un anuncio publicitario del refreso Aquarius:

Fotos de: Jembres para Palomitas de Madrid

Fuentes:

domingo 20 de septiembre de 2009

La cocina del Palacio Real de Madrid

Ayer se celebró en Madrid la edición 2009 de la Noche en Blanco. Era mucha la oferta cultural que se ofrecía para los madrileños y sus visitantes, en una noche tan especial.

Nosotros optamos por ir a conocer las cocinas del Palacio Real, porque no está incluído en el recorridos habitual de las visitas ordinaria. Por ello, la visita nocturna que ofrecía Patrimonio Nacional nos resultó tan atractiva

Tuvimos que esperar más de una hora y media, pues era mucha la gente que se acercó a este lugar, para acceder al interior del Palacio Real por una puerta cercana a los Jardines de Sabatini y que da acceso directo al primer sótano. Tras unos escasos metros por un pasillo funcional, llegamos a la gran cocina del Palacio.

La cocina estaba ambientada y decorada para la ocasión. La gran sala de almacén de carne tenía colgados en sus ganchos diferentes piezas de carnicería, la sala de repostería tenía expuestos frutas y demás ingredientes de cocina, y había varios actores dándole vida a la cocina.

Foto de www.esmadrid.com

Durante nuestra visita, pudimos ver parte del mensaje de cocina de finales del siglo XIX y principios del XX, una rica colección de cobres (moldes, carameleros, ollas, besugueras,...), una colección de ecstas y objetos para comida de cacería, dos calientaplatos de hierro y bronce dorado del siglo XIX, el horno y fogón de la Casa Vallés en la sala de repostería, fogones del siglo XIX en la cocina propiamente dicha...

Foto de www.esmadrid.com

Salimos por una purta de acceso habitual para el suministro de mercancías, hacia la Plaza de Oriente.
Fuentes:
Ayuntamiento de Madrid (http://www.esmadrid.com/)
Patrimonio Nacional

lunes 7 de septiembre de 2009

Una mina museo en Madrid

La mina subterranea de la Escuela de Minas de Madrid, fue inaugurada en 1.967 para que los alumnos de la asignatura Laboreo de Minas pudieran realizar prácticas reales. En la actualidad, la mina forma parte del museo de la Escuela y lleva el nombre de "Marcelo Jorissen", Ingeniero de Minas y Director de la Escuela de 1.961 a 1.967.

La mina se encuentra en un patio con entrada desde la calle Alenza y se accede a ella desde un plano inclinado. Desde la superficie, se puede ver un antiguo castillete de las Minas del Centenillo (concretamente del pozo "Mirador") donado por la Sociedad Minera y Metalúrgica de Peñarroya en el año 1968., un ventilador en su correspondiente caseta y con su chimenea de salida.

Una vez dentro, el visitante accede a una galería de 50 metros de largo y sección minera típica, en la que los alumnos y los visitantes pueden aprender, a modo de muestrario, los diferentes tipos de revestimiento y entibación de las minas, distintos tipos de explotación, diversas maquinarias y herramientas, bombas, desgües, iluminaciones.... La mina museo también tiene una vía minera con varios vagones y un pozo vertical circular de 15m de largo.
La mina se puede visitar previa petición, los primeros domingos de cada mes, que es cuando la Escuela de Minas de Madrid abre las puertas de su edificio histórico, para alojar un mercadillo mensual de minerales y fósiles.

domingo 6 de septiembre de 2009

Las "casas a la malicia" de Madrid

Cuando en el año 1.561 Felipe II ordenada trasladar la Corte de España a Madrid, la villa carecía entonces del suficiente espacio para alojar a todas las personas que formaban parte de población cortesana y que iban a trasladarse a vivir a la ciudad.

Fue entonces cuando se promulgó la "Regalía de Aposentos", un edicto por el cual todas las casas de Madrid que tuvieran más de una planta, estaban obligadas a ceder una a una familia de la Corte. De esta forma, el monarca aseguraba que hubiera hospedaje para todos los desplazados.

Esta obligación no tuvo muy buena acogida entre los ciudadanos de Madrid, que la consideraban abusiva, así que idearon soluciones para evitar la Regalía: Nació entonces de la picaresca madrileña un tipo de construcción propio, llamado "casas a la malicia", entre los siglos XVI y XVIII, que consistía en levantar las habitaciones más altas de la vivienda, de forma que desde la calle quedaran ocultas a la vista. Colocaban las ventanas de la vivienda a diferentes alturas, se añadían buhardillas, entreplantas, se edificaba bajo la planta principal.... Desde la calle, la vivienda parecía tener una sola planta, y de esta formaba, se burlaba la polémica ley.

Los mejores ejemplos de esta construcción se encuentran en el Barrio de la Morería, en la calle del Toro, la calle del Conde,...